Nuestras debilidades nos ayudan, nos previenen de no adelantarnos a los planes de Dios por que Él si sabe el tiempo; también nos ayuda a mantenernos humildes. Nuestras debilidades nos animan al compañerismo entre creyentes.
Nuestras debilidades nos ayudan, nos previenen de no adelantarnos a los planes de Dios por que Él si sabe el tiempo; también nos ayuda a mantenernos humildes. Nuestras debilidades nos animan al compañerismo entre creyentes.