¿Qué sucede cuando un hombre o mujer de Dios resbalan sus pies y se desvían del camino? ¿Qué sucedió?
Si podemos poner a prueba a Cristo cuando empezamos a jugar con fuego, a veces llegamos a confiar tanto, de manera desmedida, que sin darnos cuenta comenzamos a caer, nuestro corazón se empieza a desviar, aun cuando te sientas tan seguro de lo que eres, no pongas a prueba a Cristo, porque el corazón puede ser tan perfecto y engañoso que las cosas sutiles de la vida nos empiezan a seducir.