Para ser productivos debemos escuchar la voz de Dios. Cuando más dependemos de la dirección de Dios, más éxito vamos a tener y el éxito es conocer la voluntad de Dios, no el resultado.
Para ser productivos debemos escuchar la voz de Dios. Cuando más dependemos de la dirección de Dios, más éxito vamos a tener y el éxito es conocer la voluntad de Dios, no el resultado.