“Marisol es una mujer de mediana edad que rememora su vida, a la joven que fue, que se derrumbó frente al cuadro de un perrito en un museo de una ciudad grande.
Marisol es una joven de vacaciones con su novio, su primer amor. Están de pie mirando el cuadro de un perro hundiéndose. Su novio quiere que le cuente sobre su vida, su infancia y la niña refugiada que fue. Pero ella se quiebra. ¿Qué tiene ese perro hundiéndose?
Marisol es una niña que vive con sus padres en una ciudad costera. Sus padres son jóvenes, modernos y viven en el corazón de su época. La niña suele pasar largas temporadas con su abuela, rodeada de tíos y tías. De repente, el país se derrumba. La recogen en plena noche y la pequeña familia tiene que huir a través de las montañas hacia el país vecino. Pero tampoco pueden quedarse allí, así que se ven obligados a vivir en un centro de acogida para refugiados, un lugar sombrío y lleno de historias fragmentadas, esperando que un país los acoja.
Entonces llegan aquí”
(Extracto de la reseña escrita por Kolon Forlag a la 2da. edición de la novela Chiquitita, de Pedro Carmona Alvarez. Nuestra traducción).