Estamos cuidando de nosotros mismos o ¿estamos haciendo lápidas de nuestro nombre y enterramos muchos de los proyectos que Dios ha puesto en nuestra vida? El apóstol Pablo le dice a su discípulo: Ten mucho cuidado de ti mismo, de lo que enseñas, mantente firme en lo que es correcto por tu propia salvación y de quienes te oyen. 1 Timoteo 4:16.