"Busco un esposo engañado, decepcionado y herido para que me venda el shampú de su exmujer", asi lo anuncia una internauta en las redes osciales, y detrás del chiste hay un asunto muy serio.
El shampú y otros productos para el cuidado del cabello se incluyen también en la lista de los desaparecidos y pone los pelos de punta a quienes dejaron crecer su cabellera y ahora no saben que magia emplear para lavarla.