El tiempo es un talento que Dios nos da y se malgasta y se pierde cuando no se usa conforme a su intención. Si hasta ahora hemos desperdiciado el tiempo, debemos doblar nuestra diligencia para el futuro.
El tiempo es un talento que Dios nos da y se malgasta y se pierde cuando no se usa conforme a su intención. Si hasta ahora hemos desperdiciado el tiempo, debemos doblar nuestra diligencia para el futuro.