Otra vez vemos la marcada diferencia entre la conducta de alguien que NO conoce a Cristo y el que SI lo conoce. Es diametral, da vergüenza aún hablar de lo que ELLOS hacen, imagínense.
Otra vez vemos la marcada diferencia entre la conducta de alguien que NO conoce a Cristo y el que SI lo conoce. Es diametral, da vergüenza aún hablar de lo que ELLOS hacen, imagínense.