María de Jesús es enfermera retirada. En mayo la pandemia alcanzó a su familia. Primero a su pareja, luego a ella y finalmente a su hermana. Solo María de Jesús sobrevivió. Durante 14 días se aferró a la vida, boca abajo y con oxígeno prestado. Le tocó ver el esfuerzo de enfermeras y médicos por salvar pacientes, y también a enfermos que se rindieron, cansados de no poder respirar. Así cuenta cómo ve la vida tras salir, agradecida, del trato en un hospital público mexicano.