Los que profesan el evangelio de Cristo deben vivir como corresponde a los que creen las verdades del evangelio, se someten a las leyes del evangelio y dependen de las promesas del evangelio.
Los que profesan el evangelio de Cristo deben vivir como corresponde a los que creen las verdades del evangelio, se someten a las leyes del evangelio y dependen de las promesas del evangelio.