Siempre hay que seguir adelante… ¿Cómo? despacio y con amor, abrazando fuerte al corazón, atesorando los buenos recuerdos, sonriendo por cada instante vivido y compartido, dando gracias por cada vez que alguien nos regaló su magia y nos cambió la vida para bien… seguir adelante, intentar algo nuevo, aunque sea lleno de vértigos, pero con la emoción de recibir esa gran cantidad extra de vida en nuestro corazón…