Esta vez, parece que ni servilleta. Las cesiones del PP para obtener el respaldo de Vox no las sabemos todavía y puede ser que nunca las lleguemos a conocer antes de se empiece a legislar o gobernar en ese sentido. Porque hoy tanto el candidato a la presidencia, Juanfran Pérez Llorca, como sus socios de Vox, han dejado claro que no hace falta firmar un pacto como tal para que la semana que viene tengamos president de la Generalitat, así que vamos de Málaga a Malagón: del bochorno del pacto de la servilleta, cuando el PP cedió ante el discurso ultra de Vox, a la incertidumbre de no saber siquiera cuál es el precio que todas y todos pagamos para que el PP se mantenga en el poder.