Jornada homenaje “Y no te fallamos Fidel”: Los médicos eran un especial tesoro para Fidel. La doctora Mariam Capote Pérez, tuvo el privilegio de estar cerca del Comandante en Jefe en dos ocasiones. Esta joven crucense -a pesar de criarse en el seno de una familia que rechazó algunas medidas adoptadas por la triunfante Revolución Cubana-, siempre fue fidelista. De ahí que con la desaparición física de Fidel, ella no pudo evitar las lágrimas y se preguntó: ¿Quién no llora cuando se le muere un Padre? (Geysi Rosell)