Salmo 19:10-14. Más deseables que muchisimo oro y riquezas, más deleitantes que la miel son las palabras de Dios que tenemos el privilegio de disfrutar. Nos advierten, nos enseñan y nos recuerdan que Dios es Dios de gente imperfecta, el Dios de segundas oportunidades, el Dios de Jacob y el tuyo.