El es un perfecto anfitrión que piensa en todos los detalles, nos prepara un banquete en presencia de nuestros problemas que parecen montañas, en presencia de enemigos y aparentes imposibilidades. Nos unge con aceite, nos hace rebosar de alegria, satisfacción y plenitud. Su abundancia nos persigue. No menospreciemos su hospitalidad y amor.