Más allá de las anécdotas sobre las pifias del presidente, su apariencia personal e interpretaciones sobre su lenguaje corporal, seguimos reaccionando en temas internacionales, perdiendo oportunidades
Más allá de las anécdotas sobre las pifias del presidente, su apariencia personal e interpretaciones sobre su lenguaje corporal, seguimos reaccionando en temas internacionales, perdiendo oportunidades