El gobierno Norteamericano insiste en desacreditar la colaboración médica cubana, y al estilo del viejo Oeste la cacareada Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, que debería cambiar su nombre a Agencia de Estados Unidos para la Ingerencia Internacional, está ofreciendo una recompensa de hasta 3 millones de dólares a organizaciones dentro y fuera de la Isla para perseguir, ellos dicen que investigar, recopilar y analizar información relacionada con violaciones de derechos humanos, incluidos el trabajo forzoso del personal médico cubano exportado al extranjero.