Western Digital (WD) ha decidido cesar la fabricación de unidades de estado sólido (SSD) bajo su marca, enfocándose exclusivamente en la producción de discos duros tradicionales. Esta medida busca optimizar sus operaciones y evitar la competencia interna, ya que SanDisk, una subsidiaria de WD, continuará ofreciendo soluciones basadas en memoria flash, incluyendo SSD.