Volvemos, renovadas, recién salidas de la crisálida, como dos señoras divorciadas enganchadas al bingo. Volvemos. Porque no no hay piedras en el camino, porque ahora respiramos libertad, porque nos gusta y porque nos da la gana. Os pedimos disculpas por la espera, os pedimos disculpas por esta calidad tan mala del audio. Muchas gracias por estar ahí al otro lado... esperando.