004 El problema del pecado
El pecado desata fuerzas malignas. No sólo nos afecta a nosotros, sino que afecta a aquéllos que nos rodean y a nuestros descendientes. El pecado seguirá destruyendo porque esa es su naturaleza. Sin embargo, Jesús vino a perdonarnos y a sanarnos de los efectos del pecado.
Scriptures/escrituras:
* Obadiah/Abdias 1:15