Todos soñamos con nuestra boda y también tenemos el deseo hacer lo máximo posible, pero a veces hay que decidir si uno prefiere estresarse o confiar y delegar. En el caso de Maru y Dani no fue diferente y viendo que el tiempo corría tan rápido, veían conveniente pedirme ayuda. Además aprovechamos y le dimos ese toque especial a su boda.