En una noche cualquiera, de un día cualquiera, a una hora cualquiera... pero no era cualquier descubriemiento... esa noche, fue encontrada una maleta de madera, llena de símbolos. Una maleta que no tenía dueño, no había dirección a donde enviarla, pero, ¿Por qué tanto alboroto por una melata? Es que, esa maleta, no tenía cosas, ni ropa, ni joyas... ¡Esa maleta contenia SUEÑOS!