Los duendes y los seres mágicos se esconden en los intersticios del tiempo y de nuestros espacios interiores. Su huella se puede encontrar en los jardines y en las plantas mágicas si sabemos ver y nos atrevemos a ser vistos como somos de verdad. Este es un camino hacia la realización personal y a una vida más plena. Encontrar a duendes y hadas es una tarea de precisión y afinamiento.