La segunda guerra mundial fue escenario de muchísimos momentos históricos, algunos de ellos aparentemente imposibles. Misiones como la del comandante William Martin, que fallaron y gracias a eso, llevaron a la victoria aliada.
Un hombre que, pese a ser conocido por haber fallado en su misión, en realidad, nunca existió. O mejor dicho, existió, pero no debería.