Al crecer nos enfrentamos a una realidad muy cruda. No necesitamos a nuestros papás. Cuando esta como muchas relaciones se convierten en una decisión y no una co-dependencia es el amor el que debe guiarnos para mantenernos unidos. A los 20's nos vemos obligados como hijos a entender a nuestros papás y aprender a amarlos. Pero lo interesante es que ellos también.