Mira, el año pasado estaba sirviendo como voluntario en un curso Vipassana y conocí a una holandesa. Esa holandesa acababa de salir de un curso de meditación de 30 días.
30 días. En silencio. Meditando unas 12 horas diarias. 30 días.
Y cuando le pregunté cómo era eso, cuando le pregunté medio en broma medio en serio si se había iluminado, la holandesa me dijo...