
Sign up to save your podcasts
Or


Hay días donde solo necesitas consuelo. Hoy leemos 2 Corintios 1:3–4 y recordamos que Dios es nuestro Padre misericordioso, y la fuente de todo alivio. Su consuelo no solo nos sana, también nos prepara para abrazar a otros.
By Josendry C. VillavicencioHay días donde solo necesitas consuelo. Hoy leemos 2 Corintios 1:3–4 y recordamos que Dios es nuestro Padre misericordioso, y la fuente de todo alivio. Su consuelo no solo nos sana, también nos prepara para abrazar a otros.