Un proyecto complicado de origen para la compañía del Ratón. Tiempos donde la famosa fórmula Disney parecía estar claudicando, un grupo de talentos salvan un proyecto a punto de quedarse en el tintero. Con un ritmo cómico que no deja respiro Mark Dindal nos entrega Las Locuras del Emperador (2000) que termina por convertirse en una alternativa algo distinta al resto de los Clásicos Animados.