Cuando inició la pandemia por COVID 19, Anny tenia 15 años y observó con tristeza cómo el negocio de su familia iba disminuyendo, pues de tener más de mil vacas en su establo, en menos de dos años sólo contaban con 400. Al mismo tiempo que terminaba la secundaria, puso manos a la obra para apoyar a su familia y en medio del caos sanitario, construyó una exitosa empresa de lacteos que hoy está en el camino de consolidarse como una marca de alta calidad que, además, genera empleos y sobre todo inspira a quienes la coonocen, por el carácter decidido de esta joven empresaria, orgullo de Hidalgo, quien nos cuenta sus historias para vivirlas ... En sus Zapatos.