Cuando la biblioteca salomónica del maestro Torcuis (así le decimos de cariño), se transforma en un templo de sabiduría, sólo la iluminación del conocimiento puede hacernos ver más allá de la divinidad. ¡Salve, oh Gran Maestro Torcuato!
Cuando la biblioteca salomónica del maestro Torcuis (así le decimos de cariño), se transforma en un templo de sabiduría, sólo la iluminación del conocimiento puede hacernos ver más allá de la divinidad. ¡Salve, oh Gran Maestro Torcuato!