Intenta enamorarte del proceso. Cuando nos enamoramos del resultado estamos dispuestos a enamorarnos de los muchos resultados que puedan llegar. Tantas posibilidades que pueden ocurrir y solo llamamos a éxito si sucede una. El hecho de que no haya pasado eso que querías no dice que hayas fracasado y que no vaya a llegar. Solo sucedió algo diferente qué tal vez te está preparando para recibir eso que tanto quieres.