A ver, que no te engañen:
Siempre hay una razón por la que una empresa va a ir bien o, por el contrario, se va a pique. En el email de hoy te voy a contar cómo me enseñaron a analizar si un negocio tiene sentido o no: hay 10 factores clave que tienes que analizar. Es cierto que cada caso tiene sus particularidades, pero la verdad es que todo se reduce a estos 10 puntos.Si tienes claro cómo evaluarlos, podrás analizar no solo tu empresa, sino cualquier modelo de negocio que te propongan en el futuro. ¿Quieres saber si tiene sentido? Pues vamos a verlo paso a paso. 1. ¿El mercado es lo suficientemente grande?
El primer error que muchos cometen es lanzarse a un mercado que se queda pequeño antes de empezar. Si el pastel es chico, aunque lo dividas bien, no te va a llenar. Analiza si el mercado tiene espacio para crecer. 2. Tu motor de crecimiento, ¿es escalable, sostenible y rentable?
No es cuestión de crecer por crecer. La pregunta es: ¿tu negocio puede crecer sin que los costes se disparen? Si no es rentable o escalable, no es viable. 3. ¿Es algo importante?
Aquí es donde tienes que ser honesto: ¿realmente estás resolviendo un problema relevante? Si lo que ofreces no es prioritario para tus clientes, será difícil que saquen la cartera. 4. Diferenciación.
El famoso “¿qué te hace especial?”. Si no puedes responder esto en una frase, es probable que estés en problemas. Haz algo que te haga destacar de los demás. 5. Costes de cambio (lock-in).
Esto es canela en rama. Si consigues que el cliente lo piense dos veces antes de cambiarse, ya tienes un punto a tu favor. Los modelos de negocio que generan estrés al cambiarse —como una asesoría fiscal o laboral— suelen retener mejor a sus clientes. 6. ¿Tus clientes están felices?
Clientes felices no solo vuelven, sino que te recomiendan. Y, por si fuera poco, aguantan mejor los pequeños errores. ¿Cómo está la satisfacción de los tuyos? 7. Diversificación.
Depender de una sola fuente de ingresos es como caminar por una cuerda floja. Busca maneras de diversificar para reducir riesgos. 8. ¿Tienes ingresos recurrentes?
Los negocios que generan ingresos predecibles (suscripciones, contratos fijos, etc.) tienen una gran ventaja: te dan estabilidad y tranquilidad. 9. ¿Cómo son tus márgenes brutos?
Este punto es más técnico, pero esencial. Si tus márgenes están en las últimas, te va a costar mucho crecer. Cuida bien la diferencia entre lo que ingresas y lo que gastas directamente. 10. ¿Cómo anda tu flujo de caja?
Este es el rey. Una empresa puede sobrevivir con márgenes justitos, pero no con flujo de caja negativo. Controla lo que entra y lo que sale, porque aquí es donde se juegan las partidas de verdad. Ahora que tienes los 10 puntos, hazte esta pregunta: ¿tu empresa los cumple? Si no, no pasa nada. Lo importante es saber dónde mejorar y empezar por ahí. Nos vemos en el próximo email. Mientras tanto, ya sabes, analiza bien y toma decisiones con cabeza. Saludos de un weirdo.