Cualquier momento es bueno para atender la desesperación de un espectador huérfano y la ilusión de un adicto a las series con mucho morro. Cualquier momento menos el de trabajar.
Cualquier momento es bueno para atender la desesperación de un espectador huérfano y la ilusión de un adicto a las series con mucho morro. Cualquier momento menos el de trabajar.