Figaro (Larra) en este conocidísimo artículo ataca el uso de la muletilla "en este país" usada tanta veces para destacar una suerte de pretensa especialidad de España, de los españoles, a la postre, respecto de los demás pueblos. Los naturales males que puede sufrir todo hombre en sociedad, las normales insatisfacciones y desventuras de los particulares, hasta las propias torpezas se subrayarían, así, como producidas característicamente "en" y "por nuestro país", pero sin atender para nada a una superación de lo que está mal "desde lo individual a lo colectivo". En absoluto; la coletilla devendría manifestación de nuestro acendrado individualismo y, también, aunque en un implícito segundo plano, de nuestro contrastado pesimismo. Y es que, si se dice y repite una y otra vez, no es con un ánimo constructivo sino para trasladar la culpa, atribuir la responsabilidad de lo que no nos gusta, conviene o ha afectado, a tercero(s).
Ello explica muy bien la afirmación de la envidia como pecado típicamente patrio, en este canal ya abordada en cuanto a su condición de mito: la envidia operaría universalmente como capital pecado que es, y los españoles lo seríamos al igual que los nacionales de cualesquiera otros países. España no sería "tan especial", "tan suya", pues envidiosos, al igual que vanidosos, ignorantes y necios hay, según bien subraya Larra, en todos lados.
El problema esencial se explicaría, por tanto, y desde el punto de vista estricto de la Psicología Social a partir de un modelo de atribución, de "locus" externo, el cual aliviaría al que no haya obtenido tal o cual plaza, por ejemplo, al imputar la pérdida de oportunidad a circunstancias ajenas a su voluntad, disposición o preparación. Claro que esa plaza siempre pudiera haberse asignado en su contra por causa de amiguismo, endogamia o cualquier otra corruptela, a lo que deberíamos contestar desde la máxima descrita: la corrupción, el nepotismo constituiría también un mal universal. Es más, allí donde, como ocurre en otros países -curiosa y mayormente latinos-, hay exceso de funcionarios, mayor es el margen "ad hoc".
Música: "España, rapsodie pour orquestre", de E. Chabrier.