Estamos en tiempos muy determinantes, decisivos, acelerados y totalmente inusuales, tiempos en los cuales no podemos seguir jugando a ser cristianos, sino que ya es tiempo de determinarnos a ser verdaderos cristianos, no solo oidores, sino hacedores de la Palabra, para que así podamos ver todas las maravillas, y suhermosa presencia como dice la Palabra de Dios.