Tras un estudio elaborado entre 2002 y 2015, se ha observado que "la identidad colectiva de los españoles en términos netos se disipa, porque las caídas en la identidad nacional, local y regional no son compensadas con los aumentos de la europea. Expresado de otra forma, los españoles se sienten cada vez menos parte de un grupo y son más individualistas o cosmopolitas. Este proceso de erosión de las identidades colectivas es uno más de los frutos de la globalización".
Carmen González Enríquez
Investigadora principal de Opinión Pública y Migraciones, Real Instituto Elcano