Lara Tinelli nació en argentina, pero ya hace más de una década que está afincada en Barcelona, ciudad a la que llegó con la idea de probar suerte en el cine para adultos. Desde el principio se mostró muy natural delante de las cámaras, algo que hizo que en poco tiempo se convirtiera en habitual en todas las productoras españolas. Sus armas son una dulzura apabullante, ayudada por un acento argentino que no le ha abandonado y una sensualidad que se transpira por cada poro de su piel.