Son sensaciones tan íntimas y personales, que quien no las ha sentido nunca, puede entenderlas de forma errónea.
No, no hay culpables.
Esa mujer, no busca culpables. Simplemente busca encaje a su papel, busca su lugar en la escena. Añoranza de ayer. Y sí, porqué no, el recuerdo de algún sueño por cumplir.