Los cálculos que realizan los computadores cuánticos están a años luz de lo que hoy pueden alcanzar incluso los ordenadores más potentes. Y eso será una clara ventaja competitiva para las instituciones que antes logren ese salto tecnológico. Serán muchas las disciplinas que podrán verse beneficiadas por la altísima eficiencia que se espera que pongan los ordenadores cuánticos en nuestras manos en el futuro.