El desarrollo personal es como un parque de atracciones en el que decides entrar, donde te vas a encontrar con muchas situaciones emocionantes, con algunos momentos de temor que tendrás que superar y en los que experimentarás un cierto vertigo, pero en los que tu intención, si decides pasar por esa experiencia, es que al final salgas de ella con una sonrisa de oreja a oreja. Aunque es verdad que no siempre sucede así, posiblemente porque depende mucho de la actitud con la que entres en ese parque.
Por esto, como pasa en todo parque de atracciones, también en tu viaje épico hacia la mejora personal hay algunas reglas importantes que deberás seguir para asegurarte de que ese viaje sea seguro y placentero. Te hablaré de las que no debes olvidar.