Dominion es el decimotercer álbum de estudio de la banda británica de neo-prog IQ, lanzado el 28 de marzo de 2025 a través de Giant Electric Pea (GEP) Records. Este álbum de 53 minutos se destaca por su cohesión, contrastes y toques de optimismo, alejándose de la pesadez de sus dos álbumes anteriores (The Road of Bones y Resistance)
1. The Unknown Door (22:33)
2. One of Us (3:10)
3. No Dominion (6:25)
4. Far from Here (12:44)
5. Never Land (8:16)
Total Time 53:08
Desde antes de que termine el mes de marzo del año 2025 ya tenemos a nuestra disposición lo nuevo del veterano grupo británico IQ: se titula “Dominion” y allí aparece el quinteto establecido desde hace más de 10 años, o sea, Peter Nicholls [voz y coros], Mike Holmes [guitarras, algunos teclados y coros], Tim Esau [bajos, pedales bajos y coros], Neil Durant [teclados] y Paul Cook [batería y percusión]. Todo el material contenido en “Dominion” fue compuesto por Holmes y Nicholls, estando el primero a cargo de la producción (como es habitual desde hace muchos años). También hay otros colaboradores de larga data presentes en la concreción de este álbum, el decimosegundo del grupo: el ingeniero de sonido Rob Aubrey y el diseñador artístico Tony Lythgoe. El proceso de grabación tuvo lugar entre noviembre de 2023 y diciembre de 2024, en los Aubitt Studios de Southampton. En líneas generales, podemos advertir que los climas, índices melódicos y atmósferas vertidos en este nuevo material se mantienen rodando por la senda trazada en la ilación de los dos trabajos precedentes, “The Road Of Bones” (2014) y “Resistance” (2019), con algunos matices emotivos que marcaron (en diferentes dosis) a los discos entre 1993 y 2000. Definitivamente, este grupo envejece de las mil maravillas, manteniéndose fiel a lo más perenne de su visión del rock progresivo mientras renueva detalles sónicos; y eso que el grupo pasó por un periodo de hibernación forzada por la pandemia. Eso sí, parece que este trance influyó bastante en la poesía de Nicholls, pues las letras de varias canciones giran en torno a la muerte y la temporalidad de la existencia (en coincidencia con “Ever”, ese fantástico álbum de 1993). De hecho, el título del disco está tomado del poema de DYLAN THOMAS Death shall have no dominion. En suma, es como si se tratara de la compleción de una trilogía iniciada con “The Road Of Bones” donde se decide dar un poco menos de incidencia a los climas crepusculares que fueron tan prevalentes en “Resistance”, pero mejor es que entremos de una vez en los detalles específicos del disco que hoy nos convoca.