Debemos levántar la mirada tanto física como espiritual, para valorar el amor tan especial que Dios nos tiene y para ver también las maravillas de la Tierra, la cual el diseñó para que disfrutemos de ella.
Debemos levántar la mirada tanto física como espiritual, para valorar el amor tan especial que Dios nos tiene y para ver también las maravillas de la Tierra, la cual el diseñó para que disfrutemos de ella.