
Sign up to save your podcasts
Or


Dios no murió, lo asesinaron. Y el responsable de su asesinato tomó el control del mundo y se propone a dictar sus propias leyes. Ese asesino, somos todos nosotros, y el caos ahora reina en la sociedad. Ya parecen haber quedado atrás los actos altruistas, ya parece haber pasado de moda hacer las cosas sin interés en pos de ayudar al otro. Todo se ha vuelto una carrera de todos contra todos para prevalecer y sobrevivir. En este nuevo episodio, no buscamos abrir un polémica, sino abrir un poco espacio a la conciencia y darnos cuenta que somos el verdadero virus. ¿Queda esperanza acaso? La esperanza es lo último que se pierde, y ya no quiero perder más. En memoria de Charito Antón.
By Nico AntónDios no murió, lo asesinaron. Y el responsable de su asesinato tomó el control del mundo y se propone a dictar sus propias leyes. Ese asesino, somos todos nosotros, y el caos ahora reina en la sociedad. Ya parecen haber quedado atrás los actos altruistas, ya parece haber pasado de moda hacer las cosas sin interés en pos de ayudar al otro. Todo se ha vuelto una carrera de todos contra todos para prevalecer y sobrevivir. En este nuevo episodio, no buscamos abrir un polémica, sino abrir un poco espacio a la conciencia y darnos cuenta que somos el verdadero virus. ¿Queda esperanza acaso? La esperanza es lo último que se pierde, y ya no quiero perder más. En memoria de Charito Antón.