Cada persona tiene un estilo propio que influye en cómo habla, decide y se relaciona, y entenderlo evita muchos choques en pareja. Conocer estos estilos nos ayuda a respetar el ritmo del otro y mejorar la convivencia y la comunicación en la relación.
Las personas “azules” son analíticas, ordenadas y muy detallistas: antes de decidir necesitan entenderlo todo y tener datos claros. A veces parecen frías o lentas porque prefieren pensar, planificar y evitar riesgos. Para tratar con ellas: sé claro, concreto y paciente; valoran la precisión y huyen de la improvisación.