El eje del episodio es la celebración escénica de la música cubana a través de uno de sus repertorios más representativos: el registro 100 años de azúcar en vivo de Celia Cruz. La selección recorre distintos momentos de ese concierto con piezas como Tu voz, Canto a La Habana, El yerbero moderno, Usted abusó, Quimbara, Bemba colorá y Las divorciadas, interpretadas desde un formato que privilegia la interacción con el público, la expansión rítmica y la energía colectiva propia de la salsa en directo. Este capítulo permite escuchar cómo Celia Cruz trasladó al escenario elementos del son, la guaracha y la salsa neoyorquina, consolidando una narrativa escénica basada en la improvisación vocal, la percusión afrocubana y la celebración como lenguaje musical...