Mi abuela siempre me decía: "Sonia, hay que ser humilde y tratar a todos por igual, sea un portero o un presidente".
Al principio parece un consejo de educación básica, pero en el mundo empresarial es pura estrategia.
Tratar con el mismo respeto a todas las piezas del engranaje es lo que hace que las puertas se te abran y que la gente confíe en ti.