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Bien, aquí estamos de nuevo en el episodio número 154 del podcast de hacercanciones.com . Espero que todas y todos esteis bien o mejor que bien, ¿por qué no? Hoy vamos a ocuparnos de un asunto importante si aspiráis a que vuestras composiciones sean escuchadas efectivamente y valoradas como se merecen. Ya sea que te dediques exclusivamente a escribir canciones o grabes o des conciertos y seas, digamos, un artista público, a menudo existe una confusión acerca de quién va a escuchar nuestras canciones.
Cuando empiezas en este mundo de la composición o del arte musical o del puro espectáculo, es posible que ante la pregunta ¿para quién es tu música? se responda “para todo el mundo” o “para quien quiera escucharla”. Si bien esto es parcialmente cierto y potencialmente posible, la realidad es que cualquier propuesta musical que hagamos sólo tenga posibilidades reales de ser escuchada y valorada con justicia por una parte de la población con orejas y ganas de oír música. Puede ser un grupo de personas pequeño, mediano o grande, puede ir cambiando de tamaño o de perfil durante el tiempo, … pero nunca jamás será “todo el mundo”.
Esto , que parece obvio, tiene consecuencias más allá de la sociología musical o los estudios de mercado y de eso vamos a hablar en este programa.
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En este episodio reflexionamos sobre la relación entre quienes crean canciones y quienes las reciben. Diferenciamos los conceptos de oyente individual, audiencia colectiva y público activo, y exploramos cómo cada uno influye en la manera en que concebimos, interpretamos y compartimos la música.
Me parece fascinante cómo una misma canción puede mutar radicalmente dependiendo de si la escuchas a solas con auriculares, como parte de una audiencia anónima, o frente a un público en directo. Como compositor, esto me recuerda que no solo escribo para mí, sino también para esas distintas formas de recepción.
By Sr. Imposible5
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Bien, aquí estamos de nuevo en el episodio número 154 del podcast de hacercanciones.com . Espero que todas y todos esteis bien o mejor que bien, ¿por qué no? Hoy vamos a ocuparnos de un asunto importante si aspiráis a que vuestras composiciones sean escuchadas efectivamente y valoradas como se merecen. Ya sea que te dediques exclusivamente a escribir canciones o grabes o des conciertos y seas, digamos, un artista público, a menudo existe una confusión acerca de quién va a escuchar nuestras canciones.
Cuando empiezas en este mundo de la composición o del arte musical o del puro espectáculo, es posible que ante la pregunta ¿para quién es tu música? se responda “para todo el mundo” o “para quien quiera escucharla”. Si bien esto es parcialmente cierto y potencialmente posible, la realidad es que cualquier propuesta musical que hagamos sólo tenga posibilidades reales de ser escuchada y valorada con justicia por una parte de la población con orejas y ganas de oír música. Puede ser un grupo de personas pequeño, mediano o grande, puede ir cambiando de tamaño o de perfil durante el tiempo, … pero nunca jamás será “todo el mundo”.
Esto , que parece obvio, tiene consecuencias más allá de la sociología musical o los estudios de mercado y de eso vamos a hablar en este programa.
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Me parece fascinante cómo una misma canción puede mutar radicalmente dependiendo de si la escuchas a solas con auriculares, como parte de una audiencia anónima, o frente a un público en directo. Como compositor, esto me recuerda que no solo escribo para mí, sino también para esas distintas formas de recepción.