En la vida no hay escuela para las cosas difíciles, ni tampoco para el mundo empresarial. Nadie te enseñó cómo reaccionar cuando las ventas caen. Nadie te enseñó cómo manejar una crisis de flujo. Nadie te enseñó qué hacer cuando pierdes un cliente importante, cuando un proyecto sale mal o cuando tienes que tomar decisiones difíciles con personas que aprecias. Nadie te enseñó cómo lidiar con la incertidumbre de no saber si el próximo mes será bueno o complicado. Nadie te enseñó cómo dormir tranquilo cuando tienes nóminas, proveedores y responsabilidades dependiendo de ti. Y sin embargo, esas terminan siendo las materias más importantes de nuestra vida. Dirigir una empresa no se trata solamente de vender, facturar o crecer. También se trata de aprender a soportar presión, desarrollar criterio, tomar decisiones difíciles y seguir avanzando cuando no tienes todas las respuestas. Con el tiempo descubres que la diferencia entre dos empresarios rara vez está en quién trabaja más duro. La diferencia suele estar en quién aprende más rápido, quién escucha más, quién tiene la humildad para aceptar que no lo sabe todo y quién está dispuesto a crecer antes de que la vida lo obligue a hacerlo. Todos estamos aprendiendo. Todos estamos resolviendo problemas que nunca habíamos enfrentado. Todos estamos cursando materias para las que nadie nos preparó. La pregunta es: ¿Cómo puedo aprender más rápido?
Bitácora de un Empresario.
www.nilosystems.com
[email protected]Redes: @nilosystems
Bienvenido a Bitácora de un Empresario. El lugar donde tu negocio crece… y tu carácter también.