Mi nieto menor tiene solo dos meses, pero cada vez que lo veo, observo pequeños cambios. Hace poco, mien tras lo arrullaba, ¡me miró y sonrió! De pronto, empecé a llorar.
Mi nieto menor tiene solo dos meses, pero cada vez que lo veo, observo pequeños cambios. Hace poco, mien tras lo arrullaba, ¡me miró y sonrió! De pronto, empecé a llorar.