¿A quien no le gusta la playa? Yo crecí en la playa y les puedo hablar de los mitos y leyendas sobre bronceados, pecas, a cuantas horas después de comer uno puede entrar a bañarse, etc.
Lo que si asusta de la playa son las malas experiencias: hubo un personaje llamado Jonás que no le quedaron ganas de volver a la playa en su vida.
El decidió ir en contra de lo que Dios le ordenó y tomar un barco en dirección exactamente opuesta, así que Dios azoto el barco con una tormenta y dispuso un gran pez que lo tragase, lo tuviera en su vientre 3 días y luego lo vomitara donde El tenía q estar.
Tres cosas que podemos aprender de su experiencia son: El reconoció su error (su desobediencia), clamó a Dios desde su cuarentena obligatoria (recuerda q Jonás no sabia cuando saldría de su encierro) y finalmente obedeció a Dios ya que Dios tiene el poder de corregir tu camino y llevarte hasta donde El quiere que estes, tú eliges si llegar oliendo bien o vomitado.
Entonces el capitán fue a donde estaba Jonás, y le dijo: —¿Qué haces tú ahí, dormilón? ¡Levántate y clama a tu Dios! Tal vez quiera ocuparse de nosotros y nos ponga a salvo.